Tesoros de Irlanda; la Abadía de Kylemore

abadía de kylemore

Cuando un país es conocido como “La Isla Esmeralda” todos podemos hacernos una idea de cual es su belleza. A Irlanda se la bautizó con este apodo debido a que existen pocos lugares en el mundo en los que encontrar paisajes tan espectaculares, pero las panorámicas no son el único reclamo que nos invita a visitarla al menos una vez en la vida. Los Acantilados de Moher, la Calzada del Gigante, el Anillo de Kerry… son otros de los escenarios que no puedes esquivar si tienes la suerte de pisar suelo irlandés en alguna ocasión.

Al igual que suecede con Escocia también los castillos tiene un enorme encanto. Las fortalezas de Malahide, Lismore, Blarney o Kilkenny son auténticos tesoros que han sobrevivido al inexorable paso del tiempo. ¿Y que hay de las abadías? Estos edificios religiosos están repartidos por todo el país y hoy nos disponemos a descubrir quizás el famoso de todos. Hablamos de la Abadía de Kylemore, conozcámosla un poco más a fondo.

La Abadía de Kylemore y sus alrededores

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La primera curiosidad que llama la atención de la Abadía de Kylemore es su ubicación. Y es que estar situada en plena naturaleza la convierte en un escenario muy especial. Para poder visitar este convento de monjas bendictinas fundado en 1,920 debemos desplazarnos hasta el Parque Nacional de Connemara, un entorno natural privilegiado en el que además de visitar la abadía podrás disfrutar de otros muchos placeres.

Antes que nada hay que decir que este edificio está abierto al público pero no de manera gratuita. Si queréis acceder a su interior deberéis pagar alrededor de 13€, no obstante este importe no solo incluye la visita al convento puesto que también te permite poder admirar sus preciosos jardines victorianos y pasear por el bosque que rodea el lago Kylemore. Dichos jardines son coloridos y tremendamente vistosos ya que están cuidados al detalle. A poca distancia de allí se encuentra otro misterioso y encantador lugar; la Piedra de los Deseos. Se trata de una gran roca con forma triangular y a poco metros de ella 5 grandes dedos que emergen del suelo. A primera vista puede dibujar una escena un tanto terrorífica, pero cuenta la leyenda que si te colocas de espaldas a la roca y lanzas una piedra que impacte en su vértice el deseo que hayas dibujado en tu mente se cumplirá.

Historia de la Abadía de Kylemore

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Como ya hemos comentado con anterioridad la Abadía de Kylemore es hoy en día un convento de monjas benedictinas, pero hace relativamente pocas décadas qen que esto es así. El que anteriormente fuera conocido como Castillo de Kylemore fue construido entre 1863 y 1868 por Mitchell Henry, un político y empresario británico cuya esposa quedó enamorada de Connemara durante unas vacaciones. Una vez terminado el edificio prosiguió con los jardines victorianos y mandó plantar árboles que hoy día conforman el bosque que rodean el lago contiguo.

En aquel idílico lugar la familia de Mitchell Henry fue feliz durante un tiempo, hasta que la tragedia se cernió sobre ella debido al fallecimiento de su esposa y de una de sus hijas. Ante aquellos trágicos hechos Mitchell Henry y el resto de sus hijos decidieron abandonar el lugar huyendo de los malos recuerdos. El castillo fue comprado por la monjas benedictinas por un precio simbólico, y desde aquel día han mantenido el lugar en un excelente estado convirtiéndolo en uno de los escenarios más visitados de toda Irlanda.

¿Quieres conocer de cerca la Abadía de Kylemore, los jardines victorianos y la Piedra de los Deseos? Pues no esperes más y solicita información sobre nuestros por Irlanda en info@exploraescocia.com. ¡Te acompañamos en el viaje de tu vida!

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